sábado, junio 16, 2007

Ultreia


Camine durante muchos kilómetros y creí haber llegado al final. Que equivocado estaba, en realidad me encontraba en el principio de un camino aun mas largo.

Miraba las caras de la gente y en ellos esperaba encontrar la respuesta. ¿Por qué dejar todo a un lado y andar durante un mes sin descanso? Que tonto fui, caminar es el descanso. Al menos yo encontré el descanso de lo mas profundo de mi ser. Las ampollas, las agujetas, las tendiditis… eso no es lo que mas me dolía. Dolían los recuerdos, las añoranzas, las frustraciones… Llore en el Camino y nunca fue de dolor, siempre fue por pena.

He caminado, he llorado, he sufrido, he llegado y ahora puedo decir que he ganado. En este mismo instante comienzo otro camino. En la mochila llevo las mismas cosas que me hicieron llorar entonces, pero esta vez no son un lastre, esta vez serán el bastón en el que apoyarme en las largas y duras subidas que aun me quedan por afrontar.

Ultreia caminante y no tengas miedo a mirar atrás.

Retomando


Las ausencias, y mas si son largas, suelen estar justificadas. La mia lo esta, permitidme que me guarde las razones, tan solo sabed que he estado disfrutando y siendo muy feliz. Y tengo una verdad, la distancia no tiene por que ser el olvido. Y que nunca lo sea.

lunes, septiembre 11, 2006

Sueño


Ayer soñé estando despierto que soñaba. Soñaba que soñaba que todo era antes, pero un antes distinto, sin lastres. Soñé que soñaba que estábamos descalzos ante una torre imaginaria sobre una cueva mágica y misteriosa. Soñé que soñaba que esa luna casi llena me miraba con esos ojos grandotes que solo ella sabe poner cuando se siente sorprendida. Cuando la mire, tan solo supe agachar la cabeza y esbozar una sonrisa, una sonrisa tímida como la de un niño que ha encontrado su playmovil preferido debajo de un armario después de mucho tiempo buscándolo y ya casi dándolo por desaparecido. Y mientras estando despierto y soñé que soñaba me di cuenta que no soñaba. Te juro que no cambio esa sensación por nada.

Y luego me fui a dormir, y tal vez soñar…

viernes, mayo 19, 2006

Despropósito visceral



Dejándome llevar por la melancolía. Viviendo mas el pasado que el presente y dejando de lado el futuro. Luchando por abandonar esta lucha que no me lleva a ningún sitio. Luchando por no abandonar nunca y seguir fiel a mis sentimientos hasta el final. Queriendo cambiar. Queriendo ser el mismo. Intentándolo todo sin conseguir nada. Llegar a donde he llegado sin saber muy bien si he llegado a algún sitio. Cansado de todo. Ilusionado por las cosas mas pequeñas. Esperando sentir lo que sigo sintiendo sin que eso signifique sufrimiento. Escribir lo que siento sin desgarrarme.

Y seguir anhelando un abrazo, una sonrisa, una palabra de animo… algo que me de una pista de por donde no tengo que deslizarme.

Quiero descambiar tantas cosas que ya no llevo la cuenta. Lo peor de todo es que he perdido el ticket y no estoy dispuesto a que me lo cambien por un vale.

… y mientras tanto deseo no estropear lo que realmente importa.

sábado, mayo 06, 2006

Tormenta



Las noches de tormenta tienen algo especial, o por lo menos a mi me lo parece. Y son mucho más impresionantes si las vives debajo de un endeble toldo en un prado en medio de los Picos de Europa. Pero, la verdad, es que aun son mucho más impresionantes unos ojos verdes que hacen que retires la mirada.

Yo se de verdad donde esta la autentica chulería madrileña. Entre Getafe y un pequeño pueblo de Alba de Tormes.

Se que te mereces algo mejor, pero ni yo ni estas horas somos capaces de conseguirlo. Hago lo que puedo. Mucha mensa.

miércoles, abril 26, 2006

Tiempo



Hace tiempo decidí no usar reloj. En principio tan solo fue por razones estéticas ya que en verano me dejaba una marca que no me gustaba, pero llego el otoño y después el invierno, y seguí sin ponerme reloj. Me di cuenta que no lo necesitaba, que no quería estar siempre pendiente de él, que aquel aparato no haría que los malos ratos fueran mas rápido y los buenos mas lentos, que el no seria capaz de retener a mi lado por mas tiempo a las personas a las que quiero y tampoco lograría hacer menos tediosas algunas horas de clase. Pero el tiempo siguió pasando. Y lo sigue haciendo. Y los malos ratos siguen siendo eternos y los buenos brevísimos. Y ahora me parecen muy lejanas las largas conversaciones nocturnas en “nuestra” parada del bus. Y en ocasiones no recuerdo con exactitud el tono de voz enérgico de mi abuelo Pruden. Y no se si lo viví o por el contrario alguien me contó una bonita historia de amor de un 14 de febrero de hace ya diez años. Y me miro en el espejo y veo que el tiempo ha pasado, que ya no soy un niño, que todo cambia a mi alrededor, que mis amigos se casan, se compran casas, se mudan de ciudad, cambian de trabajo… y no se si yo, por no llevar reloj logro quedarme un poco mas donde estoy o por el contrario, por no llevar reloj estoy un poco mas lejos de aquí… Tengo 26 años y no me siento viejo, seria una estupidez, pero a veces solo se que tengo eso, 26 años.

lunes, marzo 13, 2006

En el país de los pequeños




Hoy he comenzado las prácticas. Unas más. En realidad no. Nunca son unas mas. Aunque ya llevo unos cuantos periodos de prácticas a mis espaldas todas han sido diferentes, en todas he aprendido, observado, sentido y pensado cosas muy distintas.

Siempre en las prácticas, de una manera inconsciente, me he marcado una lucha, una lucha interna. Esta vez la lucha no esta en ver si sirvo para estar con los pequeñitos, eso creo que ya lo sé. En esta ocasión la cosa se centra en si creo que un colegio, un centro educativo, todo tan reglado, todo tan curriculado, es el lugar en el que quiero estar y desarrollar mi labor educadora. Este periodo también me servirá para reflexionar mucho sobre si voy en el buen camino en cuanto a eso de la “labor educadora”. Somos seres humanos, con problemas, con debilidades… es imposible ser perfecto, no se puede ser el ejemplo a seguir de una manera ciega. En imposible intentar ser así, es imposible que yo sea así. Tampoco creo deba hacerlo.

Hace tiempo me di cuenta que elegí un camino difícil, quizás me hubiera ido mejor si hubiese elegido algún tipo de profesión en la cual no hubiera personas de por medio, en donde solo hubiera teorías, formulas y maquinas de precisión. Me alegro de mi decisión.

miércoles, febrero 15, 2006

Viajar



Me gusta viajar. Quizás lo que mas me gusta de viajar es el trayecto. Pensar, soñar, idear que es lo que el viaje va a deparar. Ya en el destino lo mejor es dejarse llevar y no ser cuadriculado en cuanto a horarios o visitas. Andar, vagar, fotografiar, observar, conocer, disfrutar, explorar. Viajar, viajar es crecer, es añorar a los que te gustaría que disfrutaran contigo ese viaje, darte cuenta de todo lo que te sobra, e incluso de los que te sobran, y de lo poco que es necesario para ser feliz.

Quiero que mi vida sea un largo viaje, que en una mochila entren todas mis pertenencias y que se vaya llenando por el camino de experiencias e ilusiones… e incluso de recuerdos que con el pasar de las jornadas vayan mezclándose, los dulces con los amargos, los tristes con los alegres. No quiero que las lluvias y el mal tiempo me endurezcan, prefiero sentir las inclemencias ya que ellas harán que cuando llegue el buen tiempo a mis ojos sea aún mejor.

Me queda mucho por viajar y por suerte se que siempre tendré a gente en la que apoyarme en las duras subidas y con las que disfrutar del bello paisaje al llegar a la cima. Me siento afortunado de tan buena compañía.

Dedicado a todos los que en las mas duras tormentas me resguardaron bajo su brazo y me acompañaron un trecho del camino.