sábado, junio 16, 2007

Ultreia


Camine durante muchos kilómetros y creí haber llegado al final. Que equivocado estaba, en realidad me encontraba en el principio de un camino aun mas largo.

Miraba las caras de la gente y en ellos esperaba encontrar la respuesta. ¿Por qué dejar todo a un lado y andar durante un mes sin descanso? Que tonto fui, caminar es el descanso. Al menos yo encontré el descanso de lo mas profundo de mi ser. Las ampollas, las agujetas, las tendiditis… eso no es lo que mas me dolía. Dolían los recuerdos, las añoranzas, las frustraciones… Llore en el Camino y nunca fue de dolor, siempre fue por pena.

He caminado, he llorado, he sufrido, he llegado y ahora puedo decir que he ganado. En este mismo instante comienzo otro camino. En la mochila llevo las mismas cosas que me hicieron llorar entonces, pero esta vez no son un lastre, esta vez serán el bastón en el que apoyarme en las largas y duras subidas que aun me quedan por afrontar.

Ultreia caminante y no tengas miedo a mirar atrás.

Retomando


Las ausencias, y mas si son largas, suelen estar justificadas. La mia lo esta, permitidme que me guarde las razones, tan solo sabed que he estado disfrutando y siendo muy feliz. Y tengo una verdad, la distancia no tiene por que ser el olvido. Y que nunca lo sea.